Construyendo Confianza: Ética en la Gestión de Activos

Construyendo Confianza: Ética en la Gestión de Activos

En un entorno empresarial donde cada decisión impacta el valor y la reputación, la gestión de activos y la ética convergen para forjar relaciones duraderas.

Definición y Alcance de la Gestión de Activos

La actividad coordinada de una organización busca maximizar utilidades y prolongar la vida útil de bienes tangibles e intangibles. Según la norma ISO 55000, la gestión de activos es la clave para maximizando su valor y minimizando fallos.

Los activos pueden clasificarse en:

  • Tangibles: maquinaria, inmuebles, tecnología.
  • Intangibles: marcas, patentes, software, reputación.
  • Financieros: acciones, bonos, inversiones.

Este conjunto de prácticas no solo optimiza recursos, sino que garantiza una rentabilidad sostenible en el tiempo.

Ciclo de Vida y Principios Operativos

El ciclo de vida de un activo comprende varias etapas críticas en las que se evalúan rendimiento y riesgos:

En cada fase, la evaluación de riesgos y oportunidades marca el camino hacia decisiones informadas.

Las herramientas digitales EAM permiten monitorear y analizar el desempeño, generando datos que sustentan decisiones basadas en datos.

Impacto Económico y Marco Normativo

El mercado global de Enterprise Asset Management alcanzará las 4.800 millones de libras en 2026, un reflejo del impacto económico de estas prácticas.

  • Mejora de la competitividad y eficiencia operativa.
  • Cumplimiento de regulaciones nacionales e internacionales.
  • Protección del patrimonio y maximización de recursos.

Las entidades reguladas deben mantener programas documentados, estructuras organizativas claras y reportes financieros rigurosos.

La Dimensión Ética: Principios Fundamentales

La ética trasciende la norma y se convierte en un valor activo dentro de la organización. Sus principios guían las decisiones y aseguran el respeto al cliente y sostenibilidad ambiental.

Los pilares de la ética en gestión de activos incluyen:

  • Honestidad y transparencia en cada transacción.
  • Responsabilidad social y compromiso con la comunidad.
  • Independencia y profesionalismo de los gestores.
  • Sostenibilidad a largo plazo sobre ganancias inmediatas.

Dilemas Éticos en la Práctica

En el día a día surgen conflictos que ponen a prueba los valores corporativos:

  • Conflictos de interés en la recomendación de productos.
  • Transparencia en la información proporcionada al cliente.
  • Elección de inversiones ESG frente a rentabilidades superiores.
  • Responsabilidad fiduciaria: priorizar intereses del cliente.

La gestión responsable exige enfrentar estas situaciones con honestidad, transparencia y responsabilidad, reforzando así la confianza de los stakeholders.

Construyendo Confianza y Reputación

La confianza se cimenta en la coherencia entre discurso y práctica. Cuando las empresas aplican políticas éticas y reportan sus decisiones con transparencia, consiguen un valor intangible de alto impacto.

Una reputación sólida atrae inversores, empleados comprometidos y alianzas estratégicas, impulsando el crecimiento y la sostenibilidad.

Retos y Perspectivas Futuras

La era digital plantea nuevos desafíos: la adopción de IA y big data demanda nuevos marcos éticos y de gobernanza que protejan datos y equilibren eficiencia con privacidad.

La tendencia hacia la inversión responsable bajo criterios ESG supera el 50% de los activos gestionados en Europa, indicando un cambio estructural en la industria.

Los gestores deben anticipar regulaciones más estrictas y un público cada vez más exigente en transparencia y sostenibilidad.

En conclusión, la gestión de activos combinada con una sólida ética corporativa no es una opción, sino un imperativo para construir confianza y garantizar un desarrollo sostenible. Adoptar principios claros, enfrentar dilemas con integridad y anticipar futuros retos tecnológicos consolidará el liderazgo en el sector.

Por Giovanni Medeiros

Giovanni Medeiros